Mientras escuchaba un disco de Edith Piaff, y bailaba una pseudodanza, me encontré con cartas del pasado. De esas que te punzan el corazón y hacen que tu cuerpo se retuerza un poco al leerlas. Cada palabra que leía . me enfermaba.
Me asqueaba. Primero pensé en quemarla pero dije no, el encendedor está muy lejos. Después pensé en romperla así sin más como si nunca hubiese existido. Pero me estaría mintiendo, y lo que menos quiero ahora es mentirme. Creo que debería aprender a quererme más, con mis errores y con mis defectos, y aceptar que las personas se equivocan. Y yo me equivoqué.
Cada día detesto mas el para siempre.
Nadie ama por siempre.
P.D: Hoy aprendí que los países con mayor tasa de suicidio son los que mejor calidad de vida tienen.