jueves, 15 de diciembre de 2011

Mientras escuchaba un disco de Edith Piaff, y bailaba una pseudodanza,  me encontré con cartas del pasado. De esas que te punzan el corazón y hacen que tu cuerpo se retuerza un poco al leerlas.  Cada palabra que leía . me enfermaba. Me asqueaba. Primero pensé en quemarla pero dije no, el encendedor está muy lejos. Después pensé en romperla así sin más como si nunca hubiese existido. Pero me estaría mintiendo, y lo que menos quiero ahora es mentirme. Creo que debería aprender a quererme más, con mis errores y con mis defectos, y aceptar que las personas se equivocan. Y yo me equivoqué.

Cada día detesto mas el para siempre.
Nadie ama por siempre.


P.D: Hoy aprendí que los países con mayor tasa de suicidio son los que mejor calidad de vida tienen.

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